Diferentes investigaciones han demostrado que en los tres primeros años de edad el 90% del cerebro se ha desarrollado (1). Durante este período los niños y las niñas aprenden más rápido, especialmente cuando los espacios afectivos, de atención y alimentación se encuentran presentes. A esta capacidad de poder reflejar en sí mismo y asimilar la estimulación del mundo que le rodea es lo que se denomina la plasticidad del cerebro humano. La necesidad de facilitar una estimulación propicia en el momento oportuno , conduce a la consideración de impartirla desde las etapas tempranas de la vida, surge así el concepto de estimulación temprana. Arango de Narváez, et. al (2006, p. 18), definen el término como " el conjunto de acciones tendientes a proporcionar al niño y a la niña las experiencias que este necesita desde su nacimiento para desarrollar al máximo su potencial biopsicosocial ". El niño no llega solo a ella, es necesaria la presencia de personas que se acerqu...
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